Leave a comment

¿Existen los derechos sexuales?

preguntas

border560x1blanco

lasencillez.

border560x1blanco

border560x1blanco

Ene
23
2013

border560x1blanco

¿Los anticonceptivos ayudan a amarse? ¿Es la masturbación una forma de amarse a sí mismo?

border560x1blanco

Se habla de derechos sexuales en la persona. Y se dice que la persona tiene derecho al placer, al aborto, a ser homosexual, lesbiana, a formar un matrimmonio gay, a tomar anticonceptivos, a hacer en el sexo lo que quiera, lo que considere un bien para su vida.

No existen los derechos sexuales, sino que sólo se da aquello que está inscrito en la natrualeza del sexo. Son dos cosas muy diferentes: lo que opina el hombre sobre el sexo, sus reglas, sus leyes, sus pensamientos, y lo que cada persona tiene en su naturaleza humana en la vida sexual.

En la naturaleza del sexo está inscrito el usar del sexo. Y de ese uso viene a la persona el placer en el sexo. No existe el derecho a tener placer en el sexo. No existe el derecho a buscar placer en el sexo. Sólo existe el uso del sexo. Y, de ese uso, viene o no viene el placer en la vida sexual.

Por tanto, no existe el derecho a masturbarse o a buscar un placer ilícito en el sexo. Eso no está inscrito en la naturaleza del hombre. Eso la persona no lo siente como algo propio de su ser, sino que eso sólo lo dicen los hombres al desconocer lo que es la vida sexual de la persona.

En la natrualeza del sexo está inscrita la vida. Y el hombre, cuando hace el sexo, da la vida. Y la mujer, cuando hace el sexo, es capaz de engendrar una vida. Por tanto, no existe el derecho de abortar, ni de no buscar un hijo, ni de tomar pastillas o ponerse un preservativo para impedir la vida. La vida sexual busca la vida, no la impide. Son los hombres los que se inventan sus reglas, sus derechos, sus leyes para impedir la vida, que es lo propio del sexo. El sexo es vida, no es muerte, no es impedimento para dar vida.

En la naturaleza del sexo está inscrita el deber de estar con otra persona de diferente sexo. Así el hombre, en su sexualidad, busca a una mujer. Y la mujer, en su sexualidad, busca un hombre. Y no se puede buscar otra cosa que lo que la naturaleza del sexo pide. Si un hombre busca a un hombre, o a una mujer busca a una mujer, no es porque su sexo se lo pide, sino porque su mente de hombre o de mujer, su voluntad de hombre o de mujer, lo quieren. Por tanto, no existe el derecho a ser homosexual, ni lesbiana, porque está inscrito que el hombre es para una mujer y que la mujer es para un hombre.

En la naturaleza del sexo está sellada la unión matrimonial. Y, por tanto, sólo existe el matrimonio entre un hombre y una mujer. No se puede dar otro tipo de matrimonio en la vida sexual. Si se da es sólo porque los hombres se lo inventan, no porque el sexo lo pide en su ser. Así, no se da el matrimonio gay, ni el matrimonio entre mujeres ni otro tipo de matrimonios que los hombres son capaces de hacer porque no quieren seguir lo que hay en la naturaleza del sexo, sino que siguen lo que su soberbia mente les dice.

En la naturaleza del sexo está inscrito el servicio del sexo a la persona, el sometimiento del sexo a la persona, la dependencia del sexo a la persona. Y, por tanto, el sexo sirve a la familia, a la sociedad, a la religión, a la cultura, etc. No es la persona la que se somete al sexo, no es la religión la que se somete al sexo, no es la sociedad la que se somete al sexo. Y, en consecuencia, no existe el derecho a vivir del sexo, a poner el sexo como algo por encima de la familia, de la sociedad, de la religión, etc. Si se hace eso, se vive el pansexualismo, en que todo es sexo y todo gira alrededor del sexo. Y, como el sexo -para el pansexualista- es placer, entonces todo es placer en la vida. Todo consiste en buscar el placer en la vida. La vida es verdadera si da placer. No existe el derecho de poner el sexo como un ídolo en la vida de los hombres. El sexo tiene su lugar en la vida de los hombres y debe servir a construir la vida de los hombres en el amor, no en el placer.

Y se podría continuar enumerando los diferentes derechos que el hombre quiere poner al sexo. Una cosa es lo que Dios ha puesto en la naturaleza humana referente al sexo y otra, muy distinta, es lo que los hombres quieren poner en el sexo con sus leyes, reglas, pensamientos, costumbres, etc.

Hay que vivir del sexo como la persona lo entiende dentro de ella, en su ser de persona. No hay que vivir, no hay que hacer caso de lo que los hombres dicen del sexo. Porque no se vive del pensamiento del hombre, se vive de lo que hay en el interior de cada uno.

border560x1blanco

border560x1blanco

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: