Leave a comment

Clases de amores

home-03xzaamor2clases2pareja2inteligencia2

amortexto6

El amor espiritual es lo que debe existir entre un hombre y una mujer cuando se aman en la carne. Porque hombre y mujer son personas humanas que se rigen por su espíritu, no por su carne. La carne siempre tiende al deseo carnal y no puede entender el espíritu.

La carne es la manifestación del deseo de una satisfacción carnal hecha para que esa carne tenga siempre su desahogo en cuanto al sexo. Una carne que no se desahoga sexualmente tiene Dios que darle la gracia para que se acomode a su sitio carnal. Porque la carne siempre tiende al desahogo, de una forma o de otra. Pero Dios puede sujetar la carne para que ese desahogo sea haga mínimo y así la persona pueda vivir sin usar del sexo.

Los que usan el sexo no tienen esta gracia del Señor en sus cuerpos y entonces ellos sienten más el deseo de la carne, porque para eso se han casado: para usar del sexo según la voluntad de Dios. Entonces, tienen que aprender a dominar ese deseo sexual con la fuerza del amor. Y esto supone una vida espiritual en ellos, porque sin esta vida espiritual, las personas usan el sexo sólo con la fuerza de su instinto, y no con el amor espiritual.

Sin embargo, cuando no existe el amor espiritual entre un hombre y una mujer, se da en ellos el amor natural, propio de las almas. Las almas pueden amar con un amor espiritual, es decir, aman con la fuerza de Dios. Pero también se da en ellos el amor con la fuerza propia de su naturaleza, un amor natural entre hombre y mujer.

En ese amor natural, el hombre conoce lo natural de la mujer y siente hacia ella cierta atracción en su naturaleza. No es el deseo carnal, es el deseo de estar con una persona porque ésta pertenece a la misma naturaleza. Las naturalezas se atraen hacia sí, y entonces es normal que hombres y mujeres se atraigan, no carnalmente, sino como son: es decir, como hombre y mujer.

Este amor natural se da entre todas las personas. Y puede ser muy grande o muy pequeño. Puede ser manifestado de muchas formas, no necesariamente usando el cuerpo. Se puede amar con una sonrisa, con un apretón de manos, con una palabra amable, etc. Son muchas las formas que los hombres tenemos de expresar nuestro amor en la naturaleza.

Este amor lo ha puesto Dios en el hombre para que siempre tienda a hacer el bien a su semejante. Porque aquellas personas que están con Dios, necesitan expresar este amor espiritual de una forma natural, para hacer entender que está amando. Y las que no están con Dios, necesitan amar, porque sin amor es imposible vivir. Y entonces a falta de amor espiritual, Dios les deja este amor para hacerse el bien una a otra.

darelamordelc3

Este amor natural es tan importante que las personas apenas lo toman en cuenta. Pero es el propio del hombre y no tiene otro. Este amor natural es distinto al amor espiritual y al deseo carnal. Son tres fuerzas que el hombre tiene en su naturaleza humana y que deben ser aprendidas para poder amar en verdad con estas tres fuerzas.

Cuando las personas se aman en la carne también aparece este amor natural. Por eso, lo propio para hacer una relación sexual correcta se haya centrado en este amor. Porque con este amor, cada uno conoce lo que naturalmente desea la otra persona y se lo da, porque puede dárselo, ya que posee el amor natural. Muchos hombres y mujeres no saben amarse naturalmente cuando hacen la relación sexual porque desconocen que para amarse no es necesario inventarse nada. Todo está dado a la naturaleza humana, sólo es necesario ponerlo en práctica y saber practicarlo en la Voluntad del Señor.

En el hombre y la mujer que desea formar un matrimonio, tienen en sus vidas un tiempo de noviazgo dado para que se conozcan naturalmente y se amen de esta manera. El tiempo del noviazgo es para fomentar este amor tan sencillo y tan útil para sus vidas. Si ellos se conocen, no en la carne, sino como son, como personas humanas, después los problemas que puedan surgir en la carne, se vencerán fácilmente porque hay un apoyo e su amor natural. Pero si los novios no aprovechan ese tiempo de noviazgo para salir a su encuentro en el amor y se dedican a buscar el deseo carnal, el matrimonio que formen fracasará un día u otro, porque no existirá la base de todo matrimonio: el amor natural.

Un hombre y una mujer que se aman naturalmente es más fácil que después adquieran el amor espiritual, porque una cosa lleva a la otra. Pero si no se aman con este amor, entonces no podrán conseguir lo otro y tarde o más temprano se dejarán y buscarán ese amor natural en otra pareja. Esto es lo constante que se da hoy día en las parejas. Como no se han buscado naturalmente durante el noviazgo, entonces se sienten vacíos de algo y ven que esa persona no les llena. Esa persona le podrá dar carne, pero ésta se cansa enseguida. Por lo tanto, la salida de muchos es buscar ese amor natural en otra parte.

Este amor natural es tan lindo que produce la unión de las personas aunque no exista el amor espiritual. Por eso, las personas que se casan por otras religiones sienten esta atracción y siguen juntos, porque es lo propio que Dios ha puesto en la naturaleza humana. El matrimonio empieza, no en Dios sino en el hombre. En el cielo no hay matrimonio, pero sí en la tierra. Y Dios ha querido que el matrimonio lo pueda tener todo hombre y toda mujer que quiera aunque no estén con Dios. Después, Dios bendice esa unión entre hombre y mujer porque Él ha creado el sacramento del matrimonio. Y Dios lleva a todo hombre y a toda mujer que se unen en la carne a este sacramento, a anhelar la bendición de Dios en esa unión. Pero Dios deja libertad al hombre para esta bendición de sus cuerpos.

deseanoama

El matrimonio es algo natural que Dios ha puesto en el ser humano, que tiene el motor del amor humano, natural. Es suficiente este amor para casarse. Pero es necesario hacer otras cosas para que esa unión natural entre un hombre y una mujer sean las correctas. Porque es necesario dominar de alguna forma el deseo carnal que se va a despertar en el hombre y en la mujer que se van a casar. Y entonces Dios da su gracia a través del sacramento del matrimonio para que hombre y mujer moderen ese deseo carnal. Y aquí empieza a entrar el amor espiritual. Sin este amor espiritual dado por Dios al hombre es imposible que ningún matrimonio sobreviva en ello. Porque siempre se tenderá o bien a buscar más carne o bien a buscar el amor natural que no se encuentra con esa persona. Entonces, el amor espiritual dado al hombre hace que ambos, hombre y mujer, aprendan a amarse tanto natural como carnalmente. Y esto es la maravilla del matrimonio que muy pocos han gustado.

El matrimonio es un conjunto de tres fuerzas: la fuerza espiritual, la fuerza natural y la fuerza corporal. Y entonces, los que se casan deben saber cómo actuar en cada fuerza y cómo se unen las tres para que todo marche bien, siempre desde el punto de vista espiritual natural como corporal.

El amor es siempre una cosa tan sencilla que los hombres nos olvidamos que poseemos ya el amor y que lo único que hay que hacer es dejarlo que actúe como Él lo quiere. Porque Dios es el Amor. Pero no es un Amor abstracto, no es un Amor que se pueda entender con una razón. Es un Amor que se comprende sólo con su Espíritu.

Son tan pocos los dados al Espíritu, que son tan pocos los matrimonios que han captado el Amor en sus vidas. Cuando el Amor mueva sus cuerpos, entonces habrán comprendido lo que es el Amor. Pero para esto es necesario que ellos se abran al Amor. Y uno se abre abriéndose.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: