Leave a comment

Mujer: amor de lujuria

En la mujer, la lujuria se manifiesta en su vagina y en su cuerpo.

La mujer desea a un hombre, pero desea de él su placer. No desea su corazón, ni siquiera su sexo. Necesita del placer que el hombre le da.

Esa necesidad le hace ir tras el hombre ofreciéndole un amor de lujuria. Es decir, le ofrece su vagina al hombre para obtener de él su placer.

La mujer no sabe ofrecer al hombre su corazón, ni un camino hacia su corazón. Sólo sabe presentar su cuerpo al hombre para conquistar al hombre en su sexo.

Por eso, la mujer seduce con su belleza física al hombre. No le seduce con su palabra, ni con su inteligencia, ni con su dinero, ni con nada humano que la mujer quiera buscar para conquistar a un hombre.

La mujer conquista a un hombre haciendo que derrame su semen dentro de ella. Es la única forma de poseer a un hombre. Esa es la manera lujuriosa de tener a un hombre por la mujer.

La mujer no sabe esperar al deseo carnal para tener un hombre. Toda mujer que hace esperar a un hombre en la carne, sabe que pierde a ese hombre. Ese hombre busca a otra mujer para que le dé lo que desea su sexo.

La mujer, impulsada por la lujuria, busca al hombre por placer del sexo, no por amor del corazón.

El amor del corazón hace desear carnalmente a un hombre, pero pone un límite a ese deseo para que no se haga nada en contra del amor.

Pero el impulso de la lujuria nace de un corazón que se cierra al amor y que ve al hombre como un objeto sexual y, por tanto, busca al hombre de esa manera: para usarlo en su vagina.

La vagina da al hombre este amor lujurioso, que consiste en llevar al hombre al placer y dejarlo en el placer del sexo. La mujer, dando su vagina al hombre, pone un camino de lujuria al hombre, pero no saca al hombre de su lujuria, de su placer. El hombre vive de placer con la mujer, pero no sabe amar a la mujer, no sabe fijarse en el corazón de la mujer, porque la mujer no le entregó su corazón, sino su lujuria en la vagina.

El amor de lujuria de una mujer es característico en toda mujer.

La mujer presenta su vagina al hombre y lo seduce con su vagina.

La mujer da al hombre el camino de su vagina con la condición de tener de él algo, ya sea en lo material, ya en lo espiritual. La mujer quiere dinero, fama, posición social, trabajo, etc. Y esto lo obtiene del hombre a cambio de su vagina.

Toda mujer ha hecho este intercambio alguna vez en su vida, porque ve al hombre sólo centrado en el sexo, sólo pendiente de penetrarla. Y sabe que si no le da su vagina, pierde al hombre.

La táctica de la mujer es muy simple y siempre segura: ningún hombre se resiste a una vagina. Cualquier hombre se resiste a la inteligencia de una mujer, pero no a su vagina. Y el hombre le da a la mujer cualquier cosa material con tal de poseer su vagina.

Este amor lujurioso es tan cartacterístico de la mujer que sólo la mujer sabe hacerlo. El hombre no sabe obrarlo con una mujer. El hombre no sabe dar su sexo a cambio de algo material o espiritual que le puede dar la mujer. La mujer no quiere el pene del hombre para su vida. La mujer quiere el dinero del hombre para su vida.

El amor de lujuria es el amor de una mujer que ve al hombre como placer para su vida. Y un placer que le produce a ella una ganancia material en la vida. Pocas mujeres son las que se dan gratis a un hombre. Pocas saben amar a un hombre y no querer nada material de él. Y, por tanto, pocas son las que saben enseñar al hombre lo que es el amor del corazón.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: